Ahorro, crédito y resiliencia financiera

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Entre los aspectos claves de una inclusión financiera están el ahorrar dinero, acceder al crédito y manejar el riesgo financiero.

Las personas ahorran de diferentes formas. Muchos lo hacen formalmente, por ejemplo, usando una cuenta en una institución financiera.

“En economías de altos ingresos, más de tres cuartos de quienes ahorraron (55 % de todos los adultos) lo hicieron a través de este método; en economías en desarrollo, lo hizo solo la mitad (21 % de todos los adultos)” refleja informe de Global Findex para Banco Mundial.

Algunos tienen alternativas de ahorro semiformalmente, por ejemplo la creación de un club financiero o confiándole los ahorros a alguien no perteneciente a la familia.

Otros ahorran en efectivo en su casa (“bajo el colchón”), en ganado, joyas o bienes raíces mientras hay quienes lo hacen a través de productos de inversión ofrecidos en mercados accionarios u otros mercados de valores.

Los patrones de ahorro también varían según el género y el ingreso. En las economías en desarrollo, la probabilidad de que los hombres ahorren en una institución financiera supera en seis puntos porcentuales a la de las mujeres, mientras que la diferencia entre los adultos ricos y los pobres es de quince puntos porcentuales.

Si bien es cierto, otros optan por créditos financieros para mantener estabilidad económica en su estilo de vida, a veces esa no es la salida para lograr los números verdes que se desean en nuestros estados financieros.

En ese sentido, podemos destacar que la resiliencia financiera juega un papel sumamente importante cuando se viven complejas situaciones económicas o de crisis.

La alta incertidumbre que rodea la situación de Nicaragua ha provocado inestabilidad y bajas intensiones de una recuperación económica temprana,  por ende aquí te presentamos los aspectos que te hagan aplicar la resiliencia financiera y permitan sobreponerte a grandes pérdidas de dinero:

  • Concéntrate en tus objetivos: La realidad que vivimos nos hacen consientes de las consecuencias que dejan el alza y baja en el mercado. Las pérdidas producen un dolor inexplicable en el ser humano por ende recuperar dinero es volver empezar.

Reinvéntate, innova y cambia la forma en que podes mantenerte estable durante la crisis. Los aprendizajes financieros lo logran aquellas personas que no tienen nada y las que lo han perdido todo, si sabes manejarte sin dinero podrás ver riquezas donde nadie las ve.

Crea metas, objetivos y blancos que apuntar que permitan levantarte del declive financiero que no se detiene.

  • Diversifícate: La calidad y la diversidad le dan oportunidades de negocios cuando no se ven muchas opciones, es decir perdiste tu trabajo. Analiza la situación y piensa que podes hacer para no quedarte inerte mientras el problema se soluciona.

Si te diversificas ante la inestabilidad, eso te permite ser menos vulnerable en un país donde el desempleo va en aumento y las oportunidades de trabajo están nula.

Al igual que en el aspecto personal los negocios funciona de la misma manera porque deben trabajar con estrategias que diversifiquen y den propuestas de valor a sus clientes para que se mantengan ante la crisis.

Aunque la histeria colectiva gire en el equipo hay que encontrar el punto medio para que todos trabajen bajo la misma línea para brindar un servicio que genere dinero.

  • Busca asesoría. Si eres profesional crea un equipo de trabajo, aclara tu estado financiero personal y adáptate a los ingresos monetarios que alcanzas o bien busca otras formas de ingresos que te permita estabilidad.

En cambio, las empresas pueden solicitar asesoría de cómo actuar mientras sigue mermando la economía o bien crear alianzas que le permitan ser más sólida con la propuesta de productos o servicios para sus clientes.

Lo cierto es que como empresa y a nivel personal debes crear una estrategia financiera diseñada para la resiliencia que te permitan mantenerte en los períodos más tormentosos de sus finanzas.