Aprenda a manejar el balance y el flujo de caja de su empresa

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Las empresas que no ejercen una buena gestión de su efectivo pueden no ser capaces de hacer las inversiones necesarias para competir.

Diversidad de estudios académicos han señalado que los problemas de flujo de caja de las pequeñas empresas pueden llegar a ser una de las principales causas de la ruina y bancarrota.

Por lo anterior, mantener una empresa exitosa y rentable no es tarea fácil, y entre las claves fundamentales se encuentra la administración adecuada del efectivo o cash flow que conlleve a generar una mayor liquidez que dé solvencia a las operaciones.

Para Javier Bell Pantoja, jefe departamento de Consultoría Técnica del Colegio de Contadores Públicos (CCPA) de Costa Rica, el flujo de efectivo de una empresa es una de las variables que se deben tomar en consideración dentro de la planificación tanto para el periodo corriente como para los futuros.

La operación de la empresa debe reflejarse en un presupuesto operativo en el cual la administración define entre otras cosas los servicios que ofrecerá o la cantidad de unidades que piensa comercializar, ya sea que las produzca o simplemente las revenda. Así como los costos y gastos necesarios para generar los ingresos presupuestados.

Bell sostiene que el proceso anterior hace necesario que se respondan interrogantes sobre cómo se van a lograr los objetivos; si se dispone de la planta física, el personal, los proveedores, los canales de distribución, y del efectivo necesario para mantener la actividad empresarial.

Entre tanto, cuando el saldo de una empresa resulta negativo, se deben tomar acciones inmediatas para corregirlo y con esto evitar que la empresa no pueda enfrentar los compromisos financieros que tenga, lo que impactaría sobre su operatividad, opinó el analista financiero, Marco Castro.

Para el experto un flujo de efectivo negativo, se debe compensar por entradas extraordinarias de dinero que pueden lograrse al solicitar un crédito, aumentar el capital social de la empresa, solicitar a los proveedores mayor plazo de pago o bien mejorar las condiciones para que se les pague una parte un día y la otra en exhibiciones posteriores. Coincide en que un buen flujo de efectivo ayuda a las empresas además a detectar necesidades de financiamiento futuras.

Según Castro, “el nivel de detalle que generara en los renglones de entradas y de salidas va a ser a criterio de cada empresa”, pero algo significativo que ayuda en los estados financieros, es que entre más detallado se tenga, será más fácil detectar donde se está incrementando la entrada o salida de dinero.

No obstante, para los expertos el flujo de caja resulta de otras cifras financieras, incluyendo las cuentas por cobrar, el inventario, las cuentas por pagar, los gastos de capital y los servicios de la deuda y por tanto administrarlo  inteligentemente implica enfocarse en cada uno de esos elementos.

Para la compañía Camino Financial, una de las primeras opciones también es echar mano al dinero que está en la calle. Es decir, acelerar el recibo y procesamiento de las cuentas por cobrar, valiéndose de estrategias que agilicen el tránsito del dinero hacia la empresa sin molestar al cliente.

Por otro lado, aumentar las ventas es otra opción, ya que si se necesita más dinero en efectivo, parece elemental atraer nuevos clientes o vender productos o servicios adicionales a los clientes actuales, aunque esto puede ser más complicado de lo que suena.