CON ESPÍRITU INNOVADOR

0
1409

Jazmín Castro empezó  a diseñar zapatos, creó su propia empresa e incluso ya realizó su primera exportación. Todo ello en solo tres años y medio.

Como bien es sabido emprender un negocio es una meta aterradora para muchas personas por el temor al fracaso. Para Jazmín Castro, una joven madre diseñadora de zapatos, esos temores no fueron suficientes para detener su sueño. El talento, el deseo de emprender y su fe hicieron que su objetivo se hiciera realidad. A tres años y medio de haber iniciado a diseñar zapatos y ofrecerlos a sus amigas más cercanas, Jazmín ha cosechado buenos frutos. Hoy en día tiene su tienda que lleva el nombre “A sus Pies”, un taller donde fabrican los zapatos. Jazmín realizó su primer exportación hacia un país vecino el año pasado.
Jazmín es diseñadora gráfica con estudios en diseño de producto y de moda. Estos conocimientos le permitieron emprender. Una de las razones que la motivaron fue ver que en el mercado no existía nadie que hiciera este tipo de negocio.
“Yo empecé diseñando los zapatos. A diseñar poco a poco para mí, después los fui poniendo en las redes sociales y fue gustando; así empezamos a crecer, a contratar a un artesano que elaborara mis diseños, y ahora contamos con nuestro propio taller”, cuenta Castro.
Su emprendedurismo le ha permitido convertirse en generadora de empleos, tiene seis colaboradores directos y cuatro temporales. Estos últimos los contrata cuando tiene grandes cantidades de pedidos. Sufrió una transición de tener una tienda virtual a una tienda formal, como uno de los logros alcanzados.
Cuenta que al inició producía en pequeñas cantidades, entre seis a ocho pares de zapatos. Luego de ver que iba a buen ritmo comenzó a diseñar pequeñas colecciones; hoy mantiene inventarios de 200 pares de zapatos exclusivos en tienda. Sus diseños se apegan un poco a la moda, pero con toques particulares.
Las colecciones las saca cada dos meses y para garantizar buena calidad del producto se concentra en producir pequeñas cantidades. Como parte del valor agregado que se ofrece a los clientes, se diseñan zapatos al gusto de cada quien; es decir, si el cliente desea que le reproduzcan un par de zapatos, A sus Pies se los fabrica.
Pero la diseñadora no solo se especializa en zapatos, también tiene línea de carteras y billeteras. Su principal material de trabajo es el cuero.

EL RETO Y LAS CLAVES

Esta mujer emprendedora señala que el camino que ha seguido ha sido difícil, pero con pasos firmes. “Soy una pequeña empresaria, pero también soy esposa y madre. Esto hace que el camino sea más complicado, porque uno tiene que dividir el tiempo entre el negocio y la familia; hacer que el negocio crezca sin descuidar a mi familia es el mayor reto, porque trabajar en esto es lo que más me gusta. Me encanta diseñar, me encanta lo que estoy haciendo”, dice.
La clave para esta emprendedora es tener fe en lo que hace. “Empecé con paso firme creyendo que Dios va delante de mí y muy segura, segura de mis retos, de las metas que me planteo. Después que logro una meta, me pongo otra que sé que es más difícil”, expresa.
El empeño es otra de las claves que han logrado su éxito. El repetirse mentalmente y creerlo de que sí puede realizar los objetivos que se define.
A veces el entusiasmo es más eficaz que la cantidad de dinero que se necesite para emprender un sueño. Castro nos cuenta que ella empezó con una mínima cantidad de dinero. “Yo siempre le digo a las mujeres y las insto a que si tienen un sueño o quieren cumplir algo que lo hagan. Todas nos limitamos por la parte económica, pero eso no es el impulso. Si uno se empeña en hacer algo y tiene fe lo vamos a poder hacer. Yo empecé con una cantidad pequeña de dinero y hemos crecido bastante en tres años”, manifiesta.
Su primer experiencia como exportadora fue en diciembre del año pasado, experiencia que quiere volver a repetir por considerarla gratificante y una buena oportunidad para que crezca su negocio. Este año una de sus metas es enfocarse en seguir buscando vínculos para exportar.