El sector cacaotero en Centroamérica

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Los expertos exponen que, para lograr alimentar a la población mundial en el año 2050, va a ser obligatorio producir más alimentos en los próximos 40 años. La gran parte de los productores de todo el mundo viven en la pobreza y el sector agrícola es el segundo emisor de gases de efecto invernadero (GEI), luego del sector energético.

Ante esta desventaja, la supervivencia de millones de familias se ve afectada, siendo que la sostenibilidad económica de los productores de: maíz, arroz, cacao y otros productos que forman la alimentación básica, están a beneficio de los países con mejor economía, muchas ocasiones, producen e importan el mismo producto, produciendo una competencia alrededor de los costos y no por el valor agregado.

Estudios recientes muestran que los sistemas locales y naciones si se encuentran desarrollando innovaciones pero de una forma bastante lenta.

El sector cacao en Centroamérica no es la excepción y para acelerar este proceso, es inevitable facilitar el aprendizaje colectivo y la gestión del conocimiento. Para que los actores claves puedan enfrentar los desafíos actuales por medio de la implementación de un enfoque holístico para lograr el desarrollo sostenible y resiliente.

El Cacao como desafío para productores de pequeña escala

En el sector subsector cacaotero se requiere el desarrollo sostenible, especialmente desde la perspectiva de los productores de pequeña escala de la región centroamericana. Si bien la región produce menos del 1 por ciento del total de la producción mundial, es reconocida como una fuente confiable de cacao de alta calidad con sabor y aroma fino para un mercado especializado.

El sector cacao es bastante dinámico en el que las principales limitantes y desafíos para los productores se encuentran en producción y productividad en modelos que presenten resiliencia a la variabilidad y cambio climático, eficiencia en términos de costos, acceso a tecnología (insumos, materiales) y abrirse paso en mercados bastantes competitivos en cuestiones de certificaciones de calidad, sostenibilidad, precios variables, logística.

A pesar de los desafíos, los pequeños productores de cacao mesoamericanos tienen un enorme potencial para crear cacao fino de aroma y sabor, a la vez que aportan a la regeneración boscosa impactando positivamente en el ambiente.

El cacao fino de aroma y sabor se sitúa en mercados nichos con mejores precios y por ende, aumenta los rendimientos por hectáreas, mejora los procesos de cosecha, pos cosecha y transformación, lo que permitiría a los productores pequeños de Centroamérica incrementar sus ingresos y la calidad de vida de ellos y su familia.

Nota realizada por La Prensa.