El terremoto que puso en zozobra al pacíficode Nicaragua

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Hoy se cumplen 4 años desde el terremoto que sacudió parte del territorio del pacífico nicaragüense, su magnitud se posicionó en 6.2 referente a la escala de Richter y tuvo localización a 10 kilómetros de profundidad frente a las costas de Nagarote.

Pasaban las 5 de la tarde del 10 de abril, pero del año 2014 cuando la tranquilidad de los habitantes de Nagarote, Mateares y Managua se vio interrumpida con un sismo que puso en zozobra por varias horas a los pobladores de este sector.

La agitada Managua se paralizó en un instante, ante las réplicas que hacían mover a la tierra de manera consecutiva, el sismo ya había dejado daños estructurales en más de 500 casas de las cuales no se reportó personas fallecidas.

El sismo causó inestabilidad en los servicios de agua, de luz y el servicio telefónico en algunos municipios afectados, horas después se restablecieron con normalidad permitiendo que los habitantes se mantuvieran informados sobre la situación.

La historia geológica del país daba sus nuevos pincelazos, desde el terremoto de 1972 que devastó el centro histórico de Managua, no se había presenciado una actividad de tal magnitud, esto fue el motivo para que las familias de la franja del pacifico pasaran en vela durante la tarde del 10 de abril hasta la madrugada del 11.

De inmediato las instituciones públicas y privadas enviaron a sus empleados a sus casas, lo que provocó un caos en las vías de Managua y unas largas filas en las principales arterias.

En los medios de comunicación nacional se escuchaba el constante “Última hora” y al sonido de este todos los miembros de la familia corrían hacia el interior de sus casas para conocer lo que las autoridades dirían sobre los sismos localizados en el Lago de Managua.

El suelo temblaba y la población se asustaba con cada uno de los movimientos, mientras que por la televisión se anunciaba la espera de un terremoto con mayor intensidad.

“Tuvimos mucho contacto con geólogos extranjeros, y con el Servicio de Geología de los Estados Unidos; y discutimos con la el Gobierno qué debíamos hacer ante esta situación. La decisión fue que teníamos que prepararnos para un terremoto en Managua”, anunciaba en los medios de comunicación el científico del Instituto Nicaraguense de Estudios Territoriales, (INETER), Wilfried Strauch.

El miedo era predecible, a pesar de que Managua es una ciudad altamente sísmica, la preocupación era latente por el riesgo que presentaba un terremoto de gran magnitud para los managuas. Durante la semana, los comunicados oficiales eran constante, los noticieros no hablaron más que del terremoto que se había suscitado días anteriores.

Los operativos para salvaguardar vidas empezaron con la destrucción de las ruinas que había dejado la vieja Managua como monumentos erigidos en el siglo pasado.

Experiencias y mejoramiento

Los planes empezaron a surgir días después y el terremoto que había puesto en vilo a los managuas les dejó la oportunidad de crear nuevos métodos que ayudaran a dar una pronta respuesta ante los desastres naturales; las escuelas que habían sido dañadas por los sismos fueron reconstruidas y se innovó un plan de seguridad, así como los simulacros que hasta el día de hoy se están realizando.

A pesar de esto, Managua sigue creciendo desordenadamente, los asentamientos se construyen en lugares inadecuados y las vías de la capital se congestionan fácilmente.