FUGA DE TALENTOS

0
1153

¿Quién no conoce a alguien de su entorno que está fuera del país por asuntos relacionados al empleo, que se fue a estudiar al extranjero y nunca volvió o que desea irse en busca de mejores oportunidades? Probablemente la mayoría conocemos a alguien con este perfil. La fuga de talento humano es una realidad en Nicaragua.

El estudio “Perfil Migratorio de Nicaragua”, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), presentado en agosto del año pasado, revela que 139 mil profesionales han emigrado a otros países en los últimos 40 años, en busca de mejores oportunidades; lo cual ubica a Nicaragua en la cima de la lista de la migración de personas altamente cualificadas, con un 19,4%. Detrás están El Salvador, con un 18% y Honduras con 15%. El estudio de la OIM indica que los nicaragüenses emigran hacia Estados Unidos, Costa Rica, Panamá, El Salvador y España.

“Quienes emigran hacia Estados Unidos, y probablemente a España, tienen más años de estudios que quienes migran dentro de la región”, compara. Cirilo Otero, sociólogo y con una maestría en Economía enfocada al Desarrollo Económico Local, indicó que la migración de profesionales ocurre fundamentalmente por razones de carácter económico y tiene un efecto negativo en el país. “Preparamos a los profesionales con los impuestos nacionales y luego los profesionales se van a enriquecer otro producto interno, que puede ser Costa Rica, España o Estados Unidos”, señaló. El Perfil Migratorio de Nicaragua de la OIM cita que en Estados Unidos hay diez veces más científicos nicaragüenses que en Nicaragua. No obstante, los profesionales no son los únicos que salen del país buscando mejores oportunidades. También lo hacen “personas no calificadas en términos de estudios formales, pero con competencias y destrezas para actividades agrícolas, agroindustrias, manufactura y construcción”, entre otras, lo que “también implica una descapitalización social para el país en términos de fuerza de trabajo y productividad”, señala.

En Nicaragua hay esfuerzos por detener la migración de capital humano, partiendo de que se trata del principal recurso para el desarrollo, crecimiento y productividad de un país. Uno de ellos es el Programa Empresas y Empleo de USAID que impulsa capacitaciones, fortalece conocimientos y brinda formación empresarial a emprendedores y empresarios que deseen desarrollar sus capacidades para crear nuevas empresas o mejorar negocios existentes. Otro esfuerzo que debe hacerse, según expertos, es desde las empresas, las cuales deben entender y adecuarse a los cambios que ha traído la globalización, creando nuevas formas de hacer las cosas, para atraer y retener talentos, manteniéndoles motivados, creando sentido de pertenencia a la empresa y planes de carrera y sucesión.