Gobierno acepta condiciones previas al diálogo

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En una alocución inusual la noche del viernes, Rosario Murillo, vicepresidenta y vocera gubernamental, aceptó las condiciones previas al dialogo nacional expuestas por los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua en una carta dirigida al gobierno que lidera Daniel Ortega y su esposa.

La CEN dirigida por su eminencia el Cardenal Leopoldo Brenes, se pronunció la tarde de este viernes donde esclareció las condiciones previas al diálogo tales como “dar señales creíbles de su voluntad de diálogo y paz, respetando la dignidad y libertad de las personas, así como todos los derechos humanos de los trabajadores y ciudadanos, particularmente los empleados públicos, no obligándoles a asistir a eventos partidarios ni paralizando el transporte nacional para los mismos fines”. 

En el comunicado también se lee la petición de que entre al país una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) suscrita en la OEA para realizar una investigación profunda de los crímenes cometidos durante las jornadas de protestas.

 “permitir en el menor tiempo posible el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar y aclarar las muertes y desapariciones de nicaragüenses”, leyó el Cardenal Brenes.

Otro de los puntos tocados por su eminencia Brenes fue la eliminación completa de cuerpos paramilitares y el retiro de las fuerzas policiales en los puntos de Nicaragua.

Suprimir los cuerpos paramilitares, fuerzas de choque que intimidan, coaccionan y agreden a los ciudadanos, así como no usar a la Policía Nacional para ningún tipo de acción represiva”, se lee en el comunicado.

El comunicado expuesto por los obispos también incluye que el gobierno debe de tener voluntad para “detener de inmediato y de modo absoluto todo tipo de represión frente a grupos civiles que protestan pacíficamente y asegurar la integridad física de los estudiantes universitarios, los diversos miembros activos que conformarían la mesa del diálogo nacional y de todos y cada uno de los ciudadanos”.

A todo esto, la vicepresidenta de Nicaragua contestó que acepta las condiciones expuestas por los obispos nicaragüenses que aceptaron ser los mediadores y testigos en la mesa de diálogo.

“Acogemos en ese espíritu expresado por su eminencia y sus excelencias, las proposiciones contenidas en los puntos del 1 al 4 en su carta de hoy, coincidimos con su alta autoridad religiosa en la necesidad del cese de la violencia, intimidación y agresión a los ciudadanos y agregamos nuestra gran preocupación”, mencionó Murillo.

Aunque las condiciones fueron aceptadas por el gobierno de Nicaragua, aún no hay fecha ni hora esclarecida para la realización del diálogo.

El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo aún no se han pronunciado sobre quiénes irán en representación del Estado a la mesa del diálogo.