La histórica migración a Costa Rica

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Aunque migrar no debería ser una imposición por la situación que atraviesa el país, lo cierto es que en su mayoría muchos nicaragüenses están decidiendo hacerlo por la necesidad de subsistir y buscar la seguridad que necesitan.

Decidir migrar a otro país no es una elección sencilla, pero es la salida a necesidades donde se busca el desarrollo y bienestar propio y de los tus tuyos.

Alberto Cortés Ramos, profesor asociado de la escuela de ciencia política de la universidad de Costa Rica detalló para la Revista Envío que “la migración nicaragüense hacia Costa Rica no es nueva, es histórica, con períodos de mayor intensidad, distintas modalidades y dinámicas. A finales del siglo XIX e inicios del XX, las migraciones laborales de Nicaragua iban hacia el enclave bananero en el Caribe costarricense y hacia la minería en Abangares”.

Asimismo explica que “En la segunda mitad de la década de los 70, con el incremento de la crisis social en Nicaragua, el conflicto político-militar y la creciente represión de la dictadura somocista, se generó un importante desplazamiento de población nicaragüense hacia otros países. Se calcula que 280 mil personas salieron de Nicaragua en ese período, al menos 80 mil hacia Costa Rica”.

Después en la década de los 80 se dio una nueva dinámica de emigración, de población que no compartía la orientación de la revolución sandinista o que escapaba del conflicto militar entre las fuerzas revolucionarias y las contrarrevolucionarias, apoyadas por el gobierno de Estados Unidos.

En esa fecha, Cortés detalla que se desarrolló un desplazamiento humano  de unos 19,500 miskitos y sumus hacia Honduras y  entre  104 a 123 mil nicaragüenses refugiados -documentados e indocumentados- en Costa Rica.

“Al final de los 80 e inicios de los 90, después del cambio de régimen político en Nicaragua, gran cantidad de nicaragüenses en Costa Rica regresaron, esperanzados en el proceso de pacificación y en las promesas de desarrollo” argumenta.

Y en la actualidad la situación se vuelve a repetir porque se está desarrollando desplazamiento más político que laboral, porque la inseguridad de Nicaragua de quienes son los “Autoconvocados” no les permite continuar viviendo en el país  por la persecución que vive a diario.

De acuerdo con datos de la Dirección General de Migración y Extranjería en Junio se recibieron 1.449 solicitudes de refugio de personas nicaragüenses en sus oficinas centrales ubicadas en la capital costarricense.

Muchas de las solicitudes se están estudiando porque varios nicaragüenses que la solicitan son los que llevan años radicados en Costa Rica.

“Según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería, en febrero llegaron a Costa Rica un total de 30.737 nicaragüenses, en marzo 32.771 y en abril 38.807. A partir de mayo se registra una tendencia a la baja, con un registro de 22.934 personas y en junio, con corte al día 17, fueron 10.405” detalla diario El País de Costa Rica.