La Negación del Otro: La Xenofobia en América Latina

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Era inevitable no sentir un nudo en la garganta. Mercedes, al igual que otros miles de nicaragüenses abrazaba a su madre y a su padre mientras sus lágrimas rodaban por sus mejillas. Su madre diciéndole cuanto la amaba hacía más difícil la despedida, y su padre, con ese abrazo tan caluroso, solamente incrementaba la rabia hacia los causantes de la crisis.

Migrar a Costa Rica era la última alternativa para Mercedes, pero luego de recibir fuertes amenazas por haberse pronunciado en contra del gobierno del presidente Daniel Ortega Saavedra, tuvo que huir.

Dos semanas atrás, pero en Venezuela, Rodrigo se disponía a realizar una caminata de más de 100 kilómetros para buscar trabajo en Colombia y así proporcionar alimento a su familia. Él al igual que el otro 10% de la población venezolana sufre las consecuencias de una de las peores administraciones que América Latina ha visto, y por eso se ve obligado a comenzar tal proeza sin siquiera saber si será fructífera.

Casi al mismo tiempo, Fabio alista sus maletas para tratar de ingresar a los Estados Unidos y tratar de vivir el sueño americano. La escasez de empleo vuelve cada vez más difícil el poder vivir dignamente en México, lo que arrastra a Fabio y a otros miles a tragarse su miedo y planear la manera de cruzar la frontera con el país vecino.

Mercedes, Rodrigo y Fabio inician un viaje sin saber que será de ellos, como una apuesta en un juego de azar.

Me gustaría decir que los problemas de todos los inmigrantes latinoamericanos se resume en solo cruzar la frontera y encontrar trabajo. Sin embargo, esto solo te introducirá, querido lector, en una serie de eventos amargos en el que destaca la discriminación y Xenofobia.

La Xenofobia en América Latina

No es la primera vez que se hace mención del termino Xenofobia en el continente americano. Pero, en los últimos años las corrientes que fomentan el odio y miedo solo han incrementado.

Podemos ver este fenómeno desde el discurso xenófobo y antiinmigrante del presidente estadounidense Donald Trump, y también podemos observar cómo estas mismos eventos dan inicio a un efecto domino que se extiende alrededor del mundo y, en especial en el área latinoamericana.

La palabra Xenofobia tiene su origen griego dividiéndose en “Xenos” traducido como “Extraño o Extranjero” y “Phobos” traducido como “Miedo.” Por ello, la xenofobia se entiende como el odio o miedo hacia extraños o extranjeros, o en dado caso, a cualquier persona, animal o cosa que provenga del extranjero.

Los Fantasmas del Nacionalismo en América Latina

La integración y cooperación a lo largo de Latinoamérica siempre ha sufrido los embates de los fantasmas del nacionalismo. Cada país disfraza, a su manera, un sentimiento xenófobo con una idea errónea de patriotismo. Esto último causa que tengamos una mentalidad violenta que acusa enérgicamente al “otro” para justificar o aliviar las penas causadas por problemas internos.

En la política, los gobernantes siempre han sido hábiles para cultivar el sentimiento de patriotismo para manipular a las masas en tiempos de guerra. El Estado, en este caso, ha promovido una especie de xenofobia funcional que asegura la fidelidad de los ciudadanos a los valores de la patria. Es más sencillo decirle a un grupo de personas que vayan a luchar cuando se ha cultivado desde temprano que la patria es sagrada. Y no es que este mal amar y sentir respeto por la tierra que nos vio nacer; sino que ese amor que decimos tener por nuestra tierra es manipulado y se convierte en odio y rechazo hacia los extranjeros.

Gobernantes como Hugo Chávez, Fidel Castro, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, entre otros han sabido jugar sus cartas. Por ello, es fácil deducir que el mensaje de “Son grupos terroristas financiados por la derecha o el imperialismo yankee” tenga tal efecto entre los seguidores de estas figuras. Tanto así que estos simpatizantes están dispuestos a aniquilar a balazos y mediante métodos crueles de tortura a aquellos que piensen diferente y sin importar si son hermanos, simplemente porque se les dijo que estos grupos quieren destruir el país.

Por eso, cuando nuestro continente logra avanzar en ámbitos económicos y sociales, estos problemas aparecen, nos estancan y nos hace retroceder.

La absurda xenofobia en América Latina

No podemos tampoco decir que toda la culpa recae en los gobernantes, cuando cada persona no procura erradicar estos mensajes de desigualdad y odio.

A lo largo de América Latina la xenofobia nace y se expande por la propia discriminación étnico-racial.

Podemos ver este ejemplo con Juan y Santiago, ambos campesinos y habitantes de zonas rurales, que decidieron dejar a un lado su oficio de cultivar la tierra para intentar encontrar una mejor oportunidad en la capital. Desde un principio, ambos son bienvenidos con mensajes de “mira a los inditos” o “esos indios patas rajadas solo vienen aquí a robar” Desde un principio los vemos con desprecio y los humillamos, consciente o inconscientemente, de forma injustificada.

Ese desprecio al “Otro” lo reproducimos luego con el desprecio y odio hacia el extranjero, en especial cuando no es blanco y proviene de un estrato social bajo. Esto, querido lector, forma parte de la absurda xenofobia en Latinoamérica que nace de casa y se expande en un parpadeo.

Por otro lado, lo absurdo de las discusiones en Latinoamérica se expresa mediante debates para determinar el origen de platos de comida, quién es mejor en el fútbol u otro deporte, cuál es el himno más bonito, quién tiene las mejores playas, las mujeres más bonitas, la nacionalidad de un deportista, entre otros. Lo malo de este punto es que la mayoría de las veces, estas discusiones terminan en actos violentos con agresiones físicas o verbales, que solamente suman más datos hacia el pensamiento popular con respecto al otro.

Los nicas son delincuentes, los ticos son presumidos, los venezolanos muertos de hambre, los colombianos narcos… y la lista sigue. ¿Qué se puede esperar de un continente donde se ve al otro bajo una etiqueta que desprestigia y humilla?

Las redes sociales y su rol en campañas xenófobas

El mal uso de las redes sociales es otro de los grandes desafíos para el presente y futuro de las relaciones entre países. En los últimos actos xenófobos expresados por pobladores de Costa Rica, hubo una ola de noticias falsas distribuidas por las redes sociales acusando a nicaragüenses de quemar banderas costarricenses – Este hecho luego fue desmentido cuando se comprobó que las fotografías fueron tomadas años atrás durante un concierto.

Al menos seis noticias falsas sobre nicaragüenses en Costa Rica circularon en redes sociales, como antesala de las agresiones xenófobas que dejaron al menos 44 personas detenidas en San José.

En este caso, las redes sociales se han encargado de distribuir mensajes que persuaden al usuario para que se sienta agredido y amenazado y así cometa actos violentos en contra de grupos específicos.

Brotes de Xenofobia en América Latina

Las crisis socio-políticas que se han producido en toda la región han causado distintos brotes xenófobos en países como Costa Rica, Brasil, Colombia, entre otros.

Las políticas antiinmigrantes de Estados Unidos y el constante flujo de mensajes xenófobos expresados por el presidente Trump, hubiese sugerido una clara oportunidad para la integración y unión de la población latina.

No obstante, estas acciones solo han desenmascarados a ciertas autoridades en países latinoamericanos que opinan lo mismo que Trump. En México, por ejemplo, la creación e implementación de una fuerza policial fronteriza también demuestra la poca tolerancia hacia personas provenientes de la región centroamericana.

Por otro lado, las crisis socio-políticas surgidas en Nicaragua y Venezuela también han desenmascarado el sentimiento xenófobo de personas que habitan en los países afectados.

Por ejemplo:

En Brasil, un campamento de migrantes venezolanos, fue desalojado mediante actos violentos por pobladores del municipio de Pacaraima. El mensaje de estas personas es que ya están cansados de robos y de la presencia de vagabundos e indigentes por lo que decidieron tomar cartas en el asunto. Al grito de “fuera, fuera, vuelvan a Venezuela” les quemaron sus objetos personales y los desalojaron.

Costa Rica, un país que atrae a turistas por su imagen pacífica y de amplia inclusión, sorprendió al mundo al presentar manifestaciones violentas y xenófobas en contra de refugiados nicaragüenses que han huido de su país a causa de la represión y capricho del presidente Daniel Ortega.

Estos eventos recientes, son solo dos de los cientos de casos que se dan a lo largo de la región latinoamericana.

El espíritu amputado de Latinoamérica

En el resto del mundo, la región latinoamericana siempre se ha visto como una zona con gran potencial de competir con regiones más avanzadas debido a sus recursos y talentos.

Sin embargo, este potencial de crecimiento se ve estancado y dejado a un lado porque la región recae en un ciclo interminable de no aceptación del otro. Es decir, muchas veces como miembros de determinado país, sentimos envidia hacia el progreso de los demás. Pero, en lugar de actuar para igualar al resto, decidimos buscar culpables y esperar a que todo se resuelva.

El espíritu latinoamericano se ha visto amputado por las crisis sociales y políticas, lo que impide su total desarrollo, causa una incontrolable fuga de talentos y mantiene los mismos niveles de desigualdad y pobreza.

Posibles Soluciones

Hablar de una solución específica y efectiva para combatir la xenofobia en la región es demasiado complicado. Pero con la ayuda de todos, es posible.

Debe entenderse que de determinar un plan de acción que si funcione, este dará resultados a largo plazo. Ya que, revertir los sentimientos xenófobos arrastrados por generaciones no es nada sencillo.

Dado la naturaleza del reto, los gobiernos deben contribuir a cambiar la idea de odio mediante la comunicación efectiva en escuelas y otros medios de comunicación masiva. Los mensajes deben ser claros y deben abogar por la fraternidad y tolerancia. Al mismo tiempo, se debe restringir la manipulación de la información por parte de medios de comunicación con gran alcance porque este tipo de noticas impulsadas como patriotismo xenófobo vende, y mucho.

También, debe destinarse más atención y apoyo económico hacia instituciones que trabajan contra la xenofobia y otros casos de discriminación racial, por preferencia sexual, por estrato social, entre otras.

Como latinoamericanos no podemos obviar el hecho que la xenofobia es un problema real con consecuencias catastróficas. Todos estamos llamados a crear un futuro mejor para las siguientes generaciones. Debemos entender, a como expresa José Martí en su poema y en sus escritos que:

…”todos somos una patria

patria es humanidad…”