La robótica motiva a niños uruguayos a imaginar escuelas sostenibles

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Cientos de niños uruguayos, estudiantes de los últimos ciclos de primaria y secundaria, presentaron hoy una versión más sostenible de las escuelas a través de la aplicación de la robótica y la programación combinada con las diferentes fuentes de energía sustentable.


Congregados en la tercera edición de las Olimpíadas de Robótica, Programación y Videojuegos celebrada hoy en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay, los niños y jóvenes provenientes de todos los departamentos del país demostraron que otra forma de construir escuelas es posible gracias a la tecnología con la que disponemos hoy en día.

“Todo comenzó con la interrogante de por qué en los últimos años han aumentado los fenómenos meteorológicos. A partir de eso, estuvimos trabajando en las causas y consecuencias de la contaminación atmosférica”, explicó a Efe Rocío, alumna de la Escuela 54 de Artigas, y participante en el evento.

“Luego estuvimos pensando con qué acciones podemos ayudar para no contaminar el ambiente y por eso creamos la escuela autosustentable”, añadió.

Rocío y sus compañeras Alfonsina y Gabrielli llevaron a las Olimpíadas su proyecto “Paraíso Natural” en el que representaron la su escuela sustentable ideal mediante una maqueta.

Las Olimpíadas de este año tuvieron como temática principal la celebración del año internacional de las legumbres y semillas, que la organización vinculó directamente con la idea de escuelas sustentables.

“El objetivo era que también utilizaran las energías renovables”, explicó a Efe Magela Fuzatti, jefa de Laboratorios Digitales del Plan Ceibal, proyecto gubernamental mediante el cual el Estado entrega una computadora portátil a cada alumno y profesor de las escuelas públicas y que promovió este evento.

Otros alumnos como Pedro, Gastón y Federico, del Liceo Atlántida 1 de Canelones, se inspiraron en las casas “hobbit” (en referencia a la triología de J.R.R. Tolkien, “El señor de los anillos”) del constructor Simon Dale, para crear su escuela.

“El tejado es de tierra y pastos, porque la tierra es un aislante natural que en invierno mantiene la escuela más cálida y en verano más fresca sin necesidad de aire acondicionado”, señaló Pedro.

La parte robótica del proyecto se completa con un sistema de alumbrado solar que se enciende gracias a un sensor de oscuridad y a un sistema de riego automático que capta el agua de la lluvia.

Algunos de los proyectos se aventuraron a salirse de la temática de las escuelas y se centraron en la producción de legumbres.

Concretamente, alumnos de sexto de la Escuela 17 de Artigas tomaron como eje de su proyecto las diferentes problemáticas que existen en uno de los cultivos más populares de Uruguay, el de la soja transgénica.

“Empezamos trabajando con las células y pasamos a los transgénicos y nos parecía interesante este tema ya que vimos que casi el 100 % de los cultivos en Uruguay son de soja transgénica. Al estudiarla vimos los problemas que tiene y pensamos que plantear las posible soluciones sería algo muy entretenido”, explicó a Efe Chavela, una de las alumnas.

Por ello, una de las soluciones planteadas con su proyecto fue la de incluir una avioneta dirigida en la distancia, como un dron, para que los pilotos no tengan que estar en contacto con los productos tóxicos que fumigan.

Asimismo, idearon un sistema de alumbrado solar que alerte a los pobladores para que “sepan que en ese momento están fumigando y que puedan cerrar las ventanas de sus casas y de sus autos”, comentaron.

Con las Olimpíadas, la organización pretenden promocionar “el aprendizaje basado en proyectos”, explicó Fuzatti.

Según la organizadora, la idea es que los infantes no se centren en ser ingenieros científicos o matemáticos sino que utilicen “la forma de pensar de un científico, de un ingeniero, de un matemático” para desarrollar sus proyectos o “para resolver un problema complejo como lo hace el pensamiento computacional”. EFE