LAS MUJERES EN EL MUNDO EMPRESARIAL

0
2759
Las-mujeres-en-el-mundo-empresarial - Tiempos de Negocios

“Nicaragua quedó en el último lugar en cuanto a acceso a financiamiento, porque a las mujeres les resulta particularmente difícil obtener préstamos para PYME. La poca información sobre desarrollo del crédito y las prácticas crediticias conservadoras del sistema bancario nicaragüense no permiten a las micro o pequeñas empresas ampliar sus operaciones, e impiden una expansión económica más rápida. La protección a los acreedores no es muy eficaz, lo que desalienta la concesión de préstamos, dado que el proceso de quiebra de Nicaragua no asegura un tratamiento equitativo de los acreedores ni métodos confiables para el cobro de deudas”, dice el estudio.

La mujer ha jugado un papel importante a lo largo de la historia y en varias etapas de esta. Hoy en día ocupa un espacio importante en el mundo empresarial, como emprendedoras de nuevas empresas. Sin embargo, todavía hay muchos retos que superar.

De acuerdo con el índice del entorno empresarial para emprendedoras, una publicación del Economist Intelligence Unit (EIU), financiada y desarrollada por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y donde se toma en cuenta a Nicaragua, las mujeres empresarias de América Latina y el Caribe constituyen uno de los mayores recursos subutilizados en la región. En América Latina las mujeres están emprendiendo negocios porque lo están detectando como oportunidades.

“A medida que ha aumentado el número de mujeres en la fuerza laboral de la región en los últimos dos decenios, se han ido expandiendo las economías locales. Entre los años 2000 y 2010, el incremento de los ingresos de las mujeres de América Latina y el Caribe contribuyó a una reducción del 30 por ciento de la pobreza extrema; sin embargo, muchos países de América Latina y el Caribe no están cosechando los beneficios plenos del potencial de las mujeres emprendedoras”, dice el informe.

En el estudio, Nicaragua obtuvo la posición número 15 de 20, en una escala general de 46.6 del 100 por ciento. Los resultados puntuales ubican al país en los riesgos de operación de negocio en la posición 12 con un 53.5 por ciento. Esta categoría evalúa el ambiente de negocio básico en el que operan los empresarios, donde se incluye el riesgo macroeconómico, riesgo de seguridad y corrupción.

En cuanto a la categoría del ambiente de negocio para la empresa, el país ocupa el último puesto, el número 20, con un 36.3 por ciento. Esta categoría evalúa el costo de iniciar una nueva empresa y la presencia de regulaciones y programas de apoyo a las MIPYMES, específicamente a las que están dirigidas por mujeres.

En acceso al financiamiento Nicaragua obtiene un 28.9 por ciento, ocupando el penúltimo puesto, el número 19. Aquí se mide la disponibilidad y el uso de productos financieros formales, principalmente por parte de administradoras de MIPYMES. Evalúa específicamente el acceso de las mujeres al financiamiento a tres niveles: acceso cotidiano a servicios bancarios, acceso a inversión o capital de trabajo para PYME, y acceso a microcrédito para microempresas.

“Tenemos muchas cosas que mejorar. El estudio señala que el acceso al crédito es el problema número uno que señalan las empresarias y esto tiene que ver con brechas históricas de género. La mujer tradicionalmente no ha tenido a su nombre la propiedad y no tiene garantías, pero también no se ha hecho un plus esfuerzo para atender mejor a las MIPYMES de mujeres”, explica Marina Stadthagen, asesora senior de la junta directiva de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN).

En la categoría capacidad y habilidades, Nicaragua ocupa el puesto 13 con un 56.7 por ciento. “En Nicaragua, una de las asociaciones nacionales de empresarios unió esfuerzos con el Fondo Multilateral de Inversiones para crear un acelerador empresarial, y las cámaras de comercio locales prestan asistencia a las MIPYMES afiliadas en coordinación con organizaciones nacionales”, revela el estudio.

En los servicios sociales el país tiene un 57.5 por ciento, en el puesto número 11. Stadthagen señaló que para mejorar la situación de las mujeres empresarias hay que brindarles más oportunidades en asistencias técnicas y capacitaciones en ciertas áreas como contabilidad y otras más.

Se está trabajando en una agenda de la mujer empresaria para detectar problemas claves a los que se enfrentan las empresarias, dice Stadthagen, coordinadora de este proyecto.

CAMBIO CLIMÁTICO Y EMPRESAS LIDERADAS POR MUJERES

El congreso permanente de mujeres empresarias de Nicaragua ha estado preocupado por el cambio climático y el impacto en las empresas propiedad de mujeres. Debido a esto “nos hemos sumado al movimiento “Misión Bosawas”, comenta Ximena Ramírez, presidenta fundadora y directora ejecutiva del congreso.

El congreso realizó una gira a Siuna para reunirse con mujeres líderes Mayagnas para abordar la problemática de Bosawas, y a su vez crear un capítulo del congreso donde se pueda organizar a las mujeres empresarias de esa zona, mejorar sus condiciones de vida, y visualizar los intereses y necesidades de las mujeres empresarias.

“Algunas veces se habla del empresariado, pero las mujeres y hombres no somos iguales a la hora de hacer negocios. La filosofía de vida para hacer negocios de parte de nosotras las mujeres es distinta, la forma que una mujer dirige su empresa es diferente a la forma que un hombre la dirige”, comenta.

“Nos sentimos hermanadas. Sentimos que las necesidades, las responsabilidades, los derechos y todo lo que gira alrededor de una empresaria es común. Sufren discriminación, problemas para acceder al crédito, la propiedad de su tierra y su empresa no están a nombre de ellas, aunque ellas sean las creadoras. Entonces no es muy diferente la situación de las mujeres que viven en el pacífico de la situación que viven las mujeres en el caribe”, indica.

La manera en que el cambio climático afecta a las mujeres se puede ejemplificar fácilmente, señala la directora ejecutiva del congreso, “porque si una mujer antes caminaba dos kilómetros para traer agua a su unidad productiva, que es una unidad empresarial familiar, ahora tiene que caminar seis kilómetros y se va a desgastar y enfermar prematuramente, porque no es lo mismo caminar dos a seis kilómetros. Y ¿quiénes son las grandes acarreadoras de agua, sea en África, Asia o América Latina, pues nosotras, las mujeres”, comenta Ramírez.

De acuerdo con el índice del entorno empresarial para emprendedores 2013, las pequeñas y medianas empresas en Nicaragua juegan un papel importante en la economía, ya que representan el 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y el 70 por ciento del empleo.

En este estudio, el país ocupó el puesto 15 de los 20 países por su ambiente general para mujeres emprendedoras. En el país y según el estudio los principales obstáculos con los que se enfrentan las mujeres empresarias es el escaso acceso a financiamiento y un ambiente de negocio para las empresas deficientes.

También se dice que los bajos niveles de educación y el limitado acceso a tecnologías son barreras relevantes para el desarrollo de capacidades y habilidades.

Donde Nicaragua se sitúa en una mejor posición son en las categorías “riesgo de operación de negocios y acceso a servicios sociales para las empresarias”. Esto se debe a que se creó un entorno propicio para esto, como el bajo riesgo macroeconómico, sustentado en el fuerte crecimiento de las exportaciones, una demanda interna cada vez mayor y una inflación moderada.

El informe destaca que “el acceso de las nicaragüenses a redes de negocios ha mejorado y se han creado nuevas redes para mujeres empresarias, incluso en zonas rurales. También hay disponibilidad de Servicios Sociales que apoyan a las empresarias, sobre todo en materia de licencia por maternidad, cuidado de los niños y cuidado de las personas mayores. En comparación con los países centroamericanos vecinos, las nicaragüenses han tenido más éxito en lograr posiciones de liderazgo, y un elevado porcentaje de mujeres son propietarias de empresas u ocupan un cargo en la alta dirección, en tanto que otras son legisladoras o funcionarias de alto nivel”.