Malas prácticas de la publicidad tradicional

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La publicidad siempre cambia, está industria sabe que no puede ni debe mantener las mismas prácticas para llegar a sus consumidores, ya que la publicidad y las estrategias a implementar siempre debe renovarse.

Lo anterior, es afirmado por Edgar Sánchez en un portal de noticias llamado Merca 2.0 donde estable que a lo largo de los años, ha habido una variedad de anuncios que utilizan tácticas que no se adaptan al usuario/consumidor, sino que simplemente buscan hacerlo interesantes o divertido.

“Aunque es un principio para llamar la atención del consumidor, es necesario conocer qué se ha hecho mal para no repetir el error de tratar de hablarle a las personas por medio de prácticas obsoletas” afirma.

Según Sánchez estas son las peores prácticas de la publicidad tradicional:

Segmentación básica. En lo tradicional, la segmentación era general, les hablaba a muchos públicos sin pensar en uno específico. El mundo digital brinda la posibilidad de dirigirse a usuarios que realmente pongan atención, interactúen, hagan viral el contenido y multipliquen su alcance.

Alcance. Llegar a las personas dependía de la inversión y el tamaño de audiencia del medio elegido. El espectador está inmerso en un rol pasivo donde no tiene forma de responder a la marca. En digital, la comunicación es bidireccional para establecer una comunicación en tiempo real con el usuario, adquiriendo un rol activo.

Flexibilidad. Una vez que se pública el anuncio, es difícil cambiarlo, por lo que el ROI dependerá de un periodo estimado para comprobar su posición. Con las herramientas digitales, se puede conocer los resultados de una acción en tiempo real.

Molestar al usuario. La promoción en medios tradicionales suele ser invasiva y no genera valor real para el cliente final. Espectaculares, volantes, anuncios y más, el usuario termina abrumado. Por medio de publicaciones en redes sociales, se ofrece contenido de valor por medio de eBooks, guías, infografías, etc., página web, correos o mensajes.

Temporalidad. Por lo general, su duración es limitada y depende del presupuesto. Un spot de 30 segundos en televisión estará activo al menos un trimestre, terminan estos 3 meses y nadie volverá a verlo. Aquí se tiene que ser estratégico con lo que anunciarás al usuario, ya que puede ser recordado a futuro.