Mejor Salud para un Millón de Nicaragüenses

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El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó ayer una donación de $US60 millones por parte de la Agencia Internacional de Fomento (AIF), el fondo de la institución para los países más pobres, dirigido a un proyecto para mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud en todo el país y con el que se beneficiará directamente a un millón de personas que viven en comunidades desfavorecidas. El Proyecto de Fortalecimiento del Sistema de Salud Pública contribuirá a adaptar el sistema de salud pública a las necesidades actuales y futuras de la población, y a asegurar apoyo financiero en caso de que se den alertas o emergencias.

Como plataforma para este nuevo Proyecto, que proporcionará servicios de calidad y permitirá organizar actividades en salud pública en 66 municipios, están el Proyecto de Mejora de la Salud Familiar y Comunitaria en los Servicios de Salud, así como otros proyectos de salud e iniciativas financiadas por el Banco Mundial durante los últimos diez años. En esta ocasión se incluyen desde campañas de vacunación para los sectores más pobres y vulnerables y la fumigación de áreas propensas a larvas de mosquitos, hasta actividades de higiene oral y campañas de fluoración para aproximadamente 600.000 niños en edad escolar, entre otros.

El modelo de salud desarrollado hasta la fecha, que se basa en la participación activa de la familia y de la comunidad y en el fortalecimiento del papel que cada individuo juega en la sensibilización de la salud pública, ampliará su enfoque para incluir la atención a un mayor espectro de enfermedades, promoción de la salud, el trabajo interinstitucional y la atención curativaefectiva”, dijo Luis Constantino, Representante del Banco Mundial en Nicaragua.

Nicaragua se enfrenta a lo que se conoce como  una “triple carga de enfermedades”, que incluye las enfermedades infecciosas, enfermedades crónicas y causas externas, con un creciente número de muertes relacionadas con enfermedades crónicas vasculares, tumores y grandes traumas. Para apoyar al sistema de salud pública a adaptarse a este nuevo entorno, el Proyecto aprobado ayer permitirá aumentar la capacidad institucional del Ministerio de Salud y fomentará las actividades en salud pública necesarias para promover cambios de conducta a nivel comunitario destinados a prevenir o reducir los factores de riesgo.

El Proyecto, que además busca contribuir a que Nicaragua continúe con la reducción de la mortalidad infantil y materna, tiene su rango de acción en todo el país, incluyendo los territorios indígenas del Alto Wangki y Bocay, ubicados a lo largo de la frontera norte con Honduras, una de las regiones más aisladas de Nicaragua.

En vista de la alta vulnerabilidad que tiene el país ante los fenómenos naturales, el Proyecto también incluye la provisión de financiamiento de contingencia para permitir una respuesta inmediata cuando una alerta de salud pública o una emergencia se declare oficialmente. También incluye la creación de capacidades para prevenir y controlar los brotes y epidemias.

En la atención de salud, el proyecto abordará aspectos relacionados con el tema de género, con el objetivo de que se benefician las niñas, las mujeres y los adultos mayores con un énfasis especial en las poblaciones indígenas.

La duración del Proyecto está prevista para un período de cinco años.

 

Cynthia Flores Mora.