Mejora tu alimentación en el 2018

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Si tu objetivo es mejorar tu alimentación y para cumplirlo tienes en mente, entre otras cosas, un tazón de granola para el desayuno, es posible que, a partir de los siguientes consejos, te des cuenta que necesitarás cambiar esa granola por una mejor opción. Te decimos por qué.

A pesar de que muchas granolas contienen granos integrales, también es cierto que están cargadas de azúcares, jarabes y carbohidratos refinados con miel que pueden hacer que el nivel de azúcar en la sangre aumente, lo que provocará esa sensación de hambre antes de que sea hora de tu siguiente comida.

Para revertir este escenario, el yogurt griego es una mejor opción ya que, si lo combinas con frutos rojos (moras, arándanos, frambuesas, zarzamoras, etc.) y semillas de chía, por ejemplo, mantendrás tu energía, logrando así saciar ese antojo durante horas, gracias a una rica combinación de fibra y proteína.

Por ejemplo, prestar atención a los macronutrientes (carbohidratos, proteínas y aminoácidos, grasas y colesterol, así como fibra y agua en cada comida), mantenerse hidratado y preparar alimentos saludables que sean fáciles de consumir cuando tengas hambre.

  1. Porción del plato perfecto

Cada comida debe consistir en un 45 por ciento de carbohidratos ricos en fibra, un 30 por ciento de grasas saludables y un 25 por ciento de proteínas magras, ya sea pollo o pavo, pescado, atún, tofu, frijoles o clara de huevo.

Reemplazar el arroz blanco y el pan blanco por arroz integral, pasta de trigo integral, quínoa y cebada, además de vegetales sin almidón como espinacas, brócoli, coliflor y ejotes, en vez de papas y maíz. Las verduras sin almidón contienen fibra beneficiosa, lo que hace sentirnos mejor y calma la sensación de hambre por más tiempo, además de que tienen un efecto positivo de azúcar en la sangre.

  1. Comer antes de sentirte hambriento

Una buena manera de asegurarte de que no vas a terminar buscando papitas, golosinas o una barra de chocolate cuando necesites un refrigerio es comer antes de sentirte hambriento.

Toma un tiempo acostumbrarse a comer cada tres o cuatro horas y seleccionar o mejor aún preparar algo saludable. ¿Te has tomado el tiempo suficiente para planear y tener acceso –donde quiera que te encuentres- a ese alimento saludable que tu nueva alimentación requiere?

  1. Tener alimentos saludables a la mano

Puede sonar obvio, pero almacenar en el refrigerador y la despensa los alimentos saludables para que estén listos para comer significa que será menos probable que busques un alimento chatarra.

Unas opciones saludables y fáciles de preparar incluyen garbanzos tostados, chícharos, huevo cocido, yogurt griego, frutos rojos y nueces.

  1. Comprar inteligentemente

Mirar alrededor del perímetro de la tienda o supermercado en lugar de ir a los pasillos, ya que es aquí donde encontrarás más alimentos en su estado natural, tales como productos agrícolas, lácteos y carnes.

Otra buena regla general es evitar las compras mientras tienes hambre.

  1. Beber agua

Mantenerte hidratado no solo ayuda a tener una función renal adecuada, así como a evitar la deshidratación, lo que puede provocar fatiga, sino que también te ayuda a tener una alimentación más saludable.

Una de las cosas que sabemos es que nuestro cerebro puede confundir el hambre con la sed, y a veces podemos comer en exceso cuando en realidad estamos sedientos.

Así que coman algo nutritivo en su próxima comida, y no esperarnos hasta mañana o el día posterior para cumplir con el objetivo.