Nicaragua vista por el FMI

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La institución destaca la solidez de la economía, pero advierte de la necesidad de reformar el sistema social y el impacto que podría tener sobre las finanzas públicas la eventual aprobación de la ley NICA en EE.UU.

Del informe Artículo IV del Fondo Monetario Internacional:

El 22 de junio de 2017, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Nicaragua, y consideró y aprobó la evaluación del personal técnico conforme al procedimiento de aprobación tácita por vencimiento, sin celebrar una reunión.

El desempeño económico en 2016 fue sólido. El PIB creció un 4,7% en términos reales, respaldado por una fuerte demanda interna, mientras que la inflación se mantuvo moderada en el 3,1% al final de 2016, debido en gran medida a la contribución de los precios de los alimentos.

El déficit fiscal aumentó ligeramente en 2016. Los ingresos tributarios se incrementaron un 0,7% del PIB en 2016 gracias a mejoras en la administración tributaria y los efectos de la plena aplicación de la reforma tributaria de 2012. No obstante, el déficit del sector público consolidado se amplió ligeramente, pasando de 2,2% en 2015 a 2,4% en 2016, debido a los gastos relacionados con las elecciones, el incremento de la inversión pública y un mayor deterioro de la posición financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). El coeficiente de deuda del sector público consolidado aumentó moderadamente, de 40,7% del PIB en 2015 a 41,9% en 2016.

La posición externa mejoró de forma moderada respecto al año anterior. Se estima que el déficit en cuenta corriente para 2016 se ha reducido a 8,6% del PIB, frente al 9% registrado en 2015. Esta consolidación se explica en gran medida por las exportaciones de maquila, que se han registrado con mayor exactitud gracias a mejoras en la compilación de estadísticas.

El déficit en cuenta corriente siguió financiándose con inversión extranjera directa (IED) y otras entradas de capital de largo plazo. A pesar del declive en los influjos de cooperación de Venezuela, las reservas internacionales brutas se mantuvieron en general estables en USD 2.300 millones al final de 2016, con una cobertura aproximada de cuatro meses de importaciones distintas de la maquila.

Las condiciones monetarias y financieras siguieron siendo estables. El crecimiento del crédito al sector privado disminuyó a 17,4% en 2016, pero se mantuvo por encima del crecimiento del PIB nominal. Los indicadores de solidez de los bancos siguen siendo robustos: al final de 2016, los préstamos en mora representaban menos del 1% de la cartera total préstamos, y el coeficiente de suficiencia de capital era de 13,5% de los activos ponderados por riesgo.

Se espera que el crecimiento del PIB se modere hasta situarse en su nivel potencial. La proyección de crecimiento del PIB real para 2017 es de 4,5%, mientras que se espera que la inflación permanezca anclada por el régimen de deslizamiento cambiario entorno al 6%.

Según las proyecciones, el déficit del sector público consolidado se moderará ligeramente hasta situarse en torno al 2,3% del PIB, lo cual implica mantener una orientación fiscal neutra, acorde con el ancla fiscal de las autoridades económicas. Se estima que el saldo en cuenta corriente se mantendrá estable en torno al 8,5% del PIB.