PARA SER EMPRESARIAS…

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Muchos negocios inician con un gusto, una habilidad, una pasión… hoy en día son mujeres quienes los emprenden en su mayoría.

El mundo de los negocios no es fácil y cuando es una mujer quien pretende incursionar en la creación de una empresa propia resulta aún más difícil. Sin embargo, como dice aquel viejo refrán, “Querer es poder” y cuando se tiene la motivación se puede llegar a lograr las metas propuestas.

“La manera de ser dueñas de nuestro propio destino es siendo empresarias”, dice la conferencista Marisela Villamil, directora del programa centro hispano de negocios de la universidad de Maryland, Estados Unidos, quien recientemente visitó el país para brindar una serie de charlas, entre ellas “Tips para emprendedoras”.

Luego de las ganas de empezar un negocio, una emprendedora debe planear el tipo de empresa que quiere crear. “En Nicaragua hay muchas organizaciones que ayudan a mujeres para empezar su negocio. Se debe ir con un experto y hacer una lista de lo que necesita, de los recursos que tiene y de los que no tiene, cómo los va a conseguir”, explica Villamil.

Para iniciar una empresa no se requiere de una gran cantidad de dinero, a veces una empresa puede comenzar haciendo una actividad que a uno le gusta, como hacer collares, manualidades, postres, etc.
Luego de la planeación es importante la organización. Una mujer también es madre y esposa, además de empresaria, es por ello que organizar el tiempo que le dedicará al negocio y a las demás tareas es importante para el éxito de la empresa. Villamil señala que un negocio requiere de tiempo y atención.
Una mujer empresaria debe tomar riesgos y ser apasionada en el proyecto que va a emprender. “El perfil de una empresaria es una mujer que tiene pasión y que si hoy no puede, mañana va a intentarlo de nuevo”, dice la experta.
El marketing es importante hoy en día, sobre todo si el público al que se piensa llegar son personas jóvenes, donde el internet y las redes sociales facilitan más la labor. En el caso de Nicaragua, hay que recordar que la mayoría de las personas son jóvenes menores de los 30 años.

CACAO & CÍA, LA  HISTORIA DE UNA PASIÓN HECHA EMPRESA

Así empezó una de tantas historias de éxito. La de Cacao & Cía, que inició con la pasión por la cocina de su propietaria, Micaela Cabrera, la argentina que llegó a Nicaragua a la edad de cinco años para enamorarse del país y emprender en él su sueño, emprender con una tienda de chocolates. “Nicaragua me acogió durante 16 especiales y únicos años, que no solo me hicieron crecer como ser humano, sino que me hicieron amar a una patria”, dice Micaela.

“Mi pasión por la cocina, estoy convencida hoy a mis 40 años, es una herencia genética imborrable, gracias a mi abuela paterna, la que no solo me enseñó a disfrutar de los sabores más sencillos y tradicionales; sino que me desarrolló las pasiones más extrañas por las mezclas más increíbles jamás imaginadas por mí”, agrega.

Recuerda que durante los años ochenta, cuando en Nicaragua era imposible conseguir materia prima para el fantástico mundo de la pastelería, ella decidió innovar para crear sus propios colorantes para el merengue de los pasteles que “con detalle y afecto” creaba para sus amigos y familia. “La zanahoria, pitahaya, maracuyá y remolacha fueron mis colorantes perfectos para darle vida a lo que creaba”, recuerda.
Europa, Suramérica y México, fueron escenarios para su crecimiento profesional.

Le Cordón Bleu, Aula Chocovic y Gato Dumas Colegio de Cocineros estuvieron presentes en su desarrollo. “Decidí apostar todo por el maravilloso mundo del chocolate y los cultivos del cacao en nuestro país, es ahí donde empieza la ilusión de crear un espacio que no solo se tratara de un negocio, sino de un estilo de vida”, relata.
En el año 2010, con tan solo 50 dólares, regresó a Nicaragua y aunque se presentaron dificultades no desistió. “Logré pagarme una maestría en Administración de Restaurantes y Negocios afines, además de un diplomado en Periodismo Gastronómico, todo con la fiel idea de hacerlos parte de mi proyecto de vida, el cual me propuse lo haría realidad a mis 40 años. En efecto, 2014 llegó de una manera increíble, logrando cada una de las metas propuestas, repleta de buena energía y rodeada de gente querida que me estaban dando una nueva oportunidad para demostrar mi capacidad a pesar de cuanta adversidad se presentara”, expresa.

“Si alguien me preguntase cuál es mi secreto, podría asegurar que no solo es la constancia, sino visualizar cada uno de los proyectos que anhelo, tomarme la vida no tan en serio y vivir cada día como si fuera el último, sin dejar de obviar las responsabilidades como madre, hija, amiga, pero sobre todo, como ser humano pensante y luchadora”, finaliza.