RSE: clave en la economía social

0
236

La responsabilidad social es una oportunidad para fortalecer las economías de los países.

Pero, ¿Cómo se consigue este crecimiento? Tomando en cuenta que la economía social tiene especial responsabilidad en trabajar una agenda basándose en las necesidades sociales que logren un crecimiento más equitativo, sostenido, inclusivo y sostenible.

Lo anterior puede ser alcanzable al fomentar la productividad, el crecimiento económico y la generación de empleo, para ello las Naciones Unidas estableció en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible que deben alcanzarse en el año 2030 a nivel global, dando un papel protagonista a las empresas de Economía Social.

Según la Escuela de Economía Social se establecen los siguientes ejes de trabajo:

  • Crecimiento económico y trabajo decente: La promoción de la economía social y solidaria es una forma eficaz de promover la justicia y la inclusión social en todas las regiones. En este eje se debe profundizar en la labor de las empresas y organizaciones de la economía social en materia de creación y mantenimiento de empleo y medios de vida, protección social, fortalecimiento del diálogo social, redistribución de la renta.
  • Ciudades y desarrollo sostenible: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Este eje debe visualizar las actividades que promueven la cultura local, los servicios de proximidad (incluidos asistencia sanitaria, educación y formación), la agricultura urbana y periurbana, la renovación de la comunidad, el acceso al alojamiento asequible y a los bienes comunes, la energía renovable, la gestión de los residuos y el reciclaje, las formas de producción y consumo con bajas emisiones de carbono, y una mayor seguridad de los medios de vida, entre otro.

  • Igualdad de género. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas. El desafío es identificar las iniciativas concretas que promuevan el acceso al empleo decente, la autonomía y el liderazgo de las mujeres en nuestras empresas y comunidades, teniendo en cuenta el contexto social, económico y cultural de nuestros Países
  • Inclusión social: Posibilitar que personas en riesgo de pobreza o de exclusión social tengan la oportunidad de participar de manera plena en la vida social. Elige crear actividades económicas de forma asociada y participativa promoviendo el acceso y el empoderamiento de sectores vulnerables de la sociedad, asegura servicios sociales, educativos y sanitarios en contextos donde tanto el sector privado no cooperativo como el sector público no logran intervenir.
  • Cambio climático: Se deben adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Se deben promover actividades capaces de conjugar la sostenibilidad económica con aquella medioambiental: es importante que estas buenas prácticas no se queden aisladas y puedan replicarse y escalarse a nivel global.
  • Alianzas estratégicas: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030 de Naciones Unidas hace un llamamiento a las alianzas entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Alianzas inclusivas que se construyen sobre la base de principios y valores, una visión compartida y objetivos comunes que otorgan prioridad a las personas y al planeta.