Sácale provecho a tu lenguaje corporal

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Sabías que cada día para nuestro cerebro es importante el clasificar a las personas que conocemos en 4 categorías: amigo, enemigo, pareja potencial e indiferente. Solo imagina que vas por la calle, sabes que te encontrarás a cientos de personas, pero a cuántas realmente recuerdas?

Te queremos contar que nuestro cerebro es inteligente, sin embargo tiene atajos y es por esto que para ocupar la menor cantidad de energía posible utiliza la categoría de indiferencia como “default”. Así que si deseas  lograr influir en los demás en necesario estar en la categoría de amigo y solo unos pocos logran llegar ahí.

Para darte algunas técnicas que puedes incorporar para no ser percibidos como “indiferentes” se hará referencia al libro Winning Body Language for Sales Professionals  del experto del lenguaje Mark Bowden.

Habla desde la altura del estómago

Aunque suene algo fuera de lugar, hablar a la altura del estómago puede hacer la gran diferencia entre que seas aceptado o rechazado. Solo el simple hecho de usar tus manos a ese nivel, del ombligo puede llegar a hacer una gran diferencia, a esto se le conoce como el plano de la verdad.

Bowden afirma que: “Antes de tomar acción necesitamos del oxígeno como combustible”, con nuestras manos en esta posición logramos obtener más oxígeno, lo que mejora nuestro desempeño en general.

Tu lenguaje corporal revela tu personalidad

Cuando llegues hablar con una persona es importante que demuestres confianza por más intimidante que te sientas al conversar con alguien, sin embargo debés saber influir a quien sea y de donde sean por las posiciones sociales.

En muchas ocasiones nuestro cuerpo reacciona de la manera que no queremos y si nos intimidamos suele expresar inseguridad, ansiedad y a veces hasta rechazo de lo que nos rodean. Entre más calmado te veas, más fácil será que te reciban en cualquier círculo social.

Saber sentarse en el escritorio

El escritorio forma parte de los símbolos de “poder” en cualquier situación de comunicación. Para saber cómo funciona es identificando al líder de una reunión; al entrar en una sala de juntas, la persona a la que se le nota el mayor poder siempre será aquella que se encuentre más alejada de la puerta principal.

Un líder nunca se sienta dando la espalda hacia la puerta por lo que se considera un posición de vulnerabilidad.

Es increíble y sucede de manera inconsciente. La mejor manera de influir en alguien más al estar sentado y hablando con un cliente, socio e incluso en un evento de networking lo ideal siempre será sentarse en un giro de 90°, no enfrente sino a un lado, conocido como el puesto de la esquina. El sentarse frente a frente, en los negocios, puede indicar rivalidad, en donde se puede crear un ambiente defensivo y competitivo, así lo mencionan Allan y Barbara Pease en su libro El lenguaje del cuerpo: cómo interpretar a los demás a través de sus gestos.

Alzar las cejas

Cuando hablas con una persona normalmente puedes detectar si está interesada en lo que están escuchando o no. Al momento de escuchar a otros, una manera de demostrar interés activo es alzando las cejas (no todo el tiempo), solo en los momentos que consideres importantes. Este gesto representa que aceptas y asimilas lo que estas escuchando y como beneficio extra dan una sensación de familiaridad, lo que es bueno al momento de influir en otras personas.

Estas herramientas no sólo te harán más influyente, sino que también aumentarán tu carisma, cualidades indispensables en el mundo de los negocios como en el mundo social