Hablemos del asesino silencioso

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Hipertensión

En el mundo de la medicina existe una enfermedad que puede llegar a ser mucho más peligrosa que cualquier otra. Es muy conocida por “asesino silencioso”, se preguntarán, ¿por qué? Pues ataca al cuerpo por mucho tiempo, sin mostrar su verdadera cara y no crea síntomas primarios. Es hasta que está demasiado avanzada que la enfermedad se deja ver.

Hoy te hablamos de la hipertensión arterial, término que se usa para describir la presión en las altas arterias.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año ocurren 1.6 millones de muertes por enfermedades cardiovasculares en la región de las Américas, de las cuales aproximadamente de medio millón son personas menores de 70 años.

Según expertos, la hipertensión arterial se define como una enfermedad crónica que se manifiesta con elevación de cifras de presión arterial, por ejemplo 140/90.

Esta enfermedad hace que se aumente el volumen de las paredes, por lo que el bombeo de sangre se vuelve más intenso. Además de esto, se engrosan las paredes del corazón y también las paredes de las arterias, tornándose más rígidas, duras.

También pueden ocasionar problemas de infartos, en el corazón o en el cerebro, o en cualquiera de los órganos del cuerpo.

La OMS destaca que la hipertensión afecta entre el 20-40% de la población adulta de la región Americana, lo que significa que 250 millones de personas sufren de presión alta. A pesar de ello, la hipertensión es prevenible o puede ser pospuesta por medio de un grupo de intervenciones preventivas en las que se destacan la disminución de:

  • Sal
  • Una dieta rica en frutas y verduras
  • Ejercicio físico
  • Mantenimiento de un peso corporal saludable

Usted tiene un riesgo más alto de sufrir hipertensión arterial si:

  • Es obeso
  • Con frecuencia está estresado o ansioso
  • Consume demasiado alcohol (más de 1 trago al día para las mujeres y más de 2 para los hombres)
  • Adquiere mucha sal
  • Tiene un antecedente familiar de hipertensión arterial
  • Tiene diabetes
  • Fuma
  • Enfermedad renal crónica Trastornos de las glándulas suprarrenales (como feocromocitoma o síndrome de Cushing)
  • Embarazo o preeclampsia
  • Estrechamiento de la arteria que irriga sangre al riñón (estenosis de la arteria renal).

En ocasiones, la hipertensión puede causar síntomas como dolor de cabeza, dificultad para respirar, vértigos, palpitaciones del corazón, pero no siempre se presentan.