SEGURIDAD ALIMENTARIA

0
1090

En los últimos años Nicaragua redujo su incidencia de personas que padecen hambre, según un informe de la FAO. Sin embargo, todavía hay muchos retos en cuanto a seguridad alimentaria y calidad nutricional.

La cifra de personas que padecen hambre en el mundo se redujo de 868 a 842 millones en los últimos dos años y Latinoamérica es una de las dos regiones que registran mayor descenso. Así lo revela el informe anual “estudio de la inseguridad alimentaria en el mundo (SOFI) 2013”, presentado a finales del año pasado. El crecimiento económico, el incremento en la producción agrícola y las inversiones en el sector agropecuario, podrían ser algunos de los aspectos que han abonado a la reducción de personas que padecen hambre. Sin embargo, Nicaragua todavía tiene un reto en cuanto a nutrición, ya que “a pesar de tener los recursos y el marco jurídico adecuado, el 62% de la población se encuentra en situación de pobreza y más de un millón de personas sufren malnutrición”, según afirma el estudio “Desafíos desde la seguridad alimentaria y nutricional en Nicaragua”, presentado el año pasado por Oxfam y la Universidad Centroamericana (UCA), como parte de la campaña para la justicia alimentaria (CRECE). El mismo estudio indica que “a pesar de que la disponibilidad y el acceso a los alimentos ha mejorado en Nicaragua, la calidad de la nutrición más bien se ha deteriorado al punto que no solo el valor nutricional de muchos de los alimentos disponibles es bajo o nulo, sino que, además, no son inocuos”.

MALA NUTRICIÓN Y SALUD

El doctor Luis Alberto Alemán Romero, responsable de la clínica de diabetes del Hospital Metropolitano Vivian Pellas (HMVP), considera que aunque la pobreza incide en la mala calidad nutricional de los nicaragüenses, el problema se debe en gran medida a la falta de educación sobre nutrición. “El problema de educación es fundamental. Las personas no comen alimentos sanos porque no han aprendido, las comidas que tenemos en Nicaragua son saludables, este es un país que produce muchos vegetales, tenemos una variedad de alimentos pero no estamos acostumbrados a comerlos”, lamenta.

Comentó que muchas veces las personas prefieren comprarse una gaseosa o snack en lugar de una fruta, y esto está más relacionado con la cultura nutricional que con el costo de los alimentos. El diabetólogo indica que en el desarrollo de esta enfermedad inciden muchos factores, pero la mala alimentación juega un papel importante en la aparición de esta y otras enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, obesidad, problemas cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

La nutricionista Nidia Báez, de la clínica de diabetes del HMVP, manifiesta que el nicaragüense tiende mucho a ingerir comidas chatarras tales como: gaseosas, papitas fritas, jugos enlatados, pizza, hot dog, hamburguesas, snack, etc. “Son calorías vacías que no aportan ningún nutriente, no tienen ninguna función en el bienestar de la salud, son perjudiciales”, explica. Los especialistas de la salud recomiendan desarrollar buenos hábitos alimenticios, hacer ejercicios, realizarse el chequeo indicado para saber si tiene diabetes o alguna otra enfermedad crónica, investigar su historia genética, eliminar la comida chatarra, preparar los alimentos de forma sana y dejar, o no iniciar, hábitos dañinos para la salud como beber y fumar.

DIABETES EN NICARAGUA

12% de la población nicaragüense es diabética, según la encuesta de diabetes, hipertensión y factores de riesgo de enfermedades crónicas, realizada por la Iniciativa Centroamericana de Diabetes (CAMDI).

“La diabetes es la tercera causa de muerte en el país y Nicaragua ocupa el cuarto lugar de mortalidad por diabetes entre los países de América Latina, según datos proporcionados por la clínica de diabetes del HMVP.”