Una buena impresión, una buena imagen.

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Keylin Calero, una mujer que con entusiasmo y perseverancia ha cosechado éxitos

Dicen que la primera impresión es lo que cuenta, y cuando se trata de dejar una buena imagen ante los demás la tarjeta de presentación puede contribuir mucho para lograr este objetivo. La imagen personal va de la mano con la tarjeta de presentación considerando que nos puede catapultar a una persona al olvido o ayudarla a posicionarla en la mente de quien lo conoce, nos explica Keylin Calero especialista en protocolo y etiqueta.

Calero es una mujer, madre soltera, y emprendedora que decidió incursionar en el ámbito del protocolo y etiqueta a nivel nacional e internacional. Graduada de la carrera de relaciones internacionales, inició en Masaya con una academia de imagen y modales para señoritas.

Posteriormente incursionó en la televisión donde tuvo un espacio en el que abordaba temas de protocolo y etiqueta. Además de brindar cursos a trabajadores de diferentes empresas del país.

“Esta es mi pasión. Cuando yo hago esto (los cursos de protocolo y etiqueta) me siento que soy yo”, dice la especialista.

 

Luego de incursionar en la televisión nicaragüense viaja a los Estados Unidos donde continúa con sus sueños de seguir en este ámbito. Ahí se siguió especializando y decidió realizar una certificación de protocolo, etiqueta y organización de eventos en una universidad de Miami, Florida.

En ese mismo período comenzó a dar cursos de etiquetas para niños, tarea que al principio no fue fácil. Los cursos eran en español, lo que representó un reto en ese país, ya que la mayoría de los interesados querían los cursos en inglés.

A pesar que la demanda de los cursos eran más en inglés, los resultados fueron satisfactorios. “La casa en que empecé a impartir los cursos era muy linda y se prestaba para que se pudiera desarrollar una pequeña academia con un comedor grandísimo y con posibilidad de ampliarse. Pero la gente comenzó a llamar y yo era como el padre, el sacristán, el que limpia, pinta la iglesia; es decir, yo era todo. Por las tardes recuerdo que iba con mi hijo a las tiendas y ponía en los carros los volantes, y en los buzones los ponía con un hule y todo eso resultó. Y un sábado tengo en la casa 7 niños y de repente comienza a sonar el timbre una y otra vez hasta que se me acabaron las sillas donde poner a los niños”, recuerda con emoción la especialista en etiqueta y protocolo.

Cuenta que sus primeros clientes fueron los hijos de las señoras de la peluquería donde iba y después el grupo fue creciendo. También trabajó en varias organizaciones vinculadas al tema de protocolo y etiqueta para estar más involucrada en ese ámbito y de esa manera darse a conocer. Pero uno de sus mayores éxitos fue trabajar para una cadena de televisión reconocida en Estados Unidos.

“Para llegar a Univisión, en el programa Despierta América me costó un año, y tengo el orgullo de decir que nadie me llevó o recomendó, yo toqué las puertas. Es algo que le digo a las mujeres, toquen puertas que las puertas se abren, y si la puerta no se abre entremos por la ventana, y si no podemos entrar por la ventana, entremos por el cielo raso”, comenta Calero.

Lo que le ha motivado a esta mujer luchadora es que ella quiere hacer lo que más le gusta, y aunque no ha sido fácil piensa seguir luchando por sus sueños.

 

Consejos para una buena tarjeta de presentación

Ver que los datos que va a contener estén completos como: el nombre de la empresa y la persona, puesto, correo electrónico, teléfono y dirección de la empresa.

  • Utilizar únicamente para el ámbito profesional.
  • Mantenerlas en un tarjetero para evitar su daño.
  • Nunca rayarla para agregar información.
  • Es importante saber que la tarjeta se entrega al inicio de la conversación cuando se presenta con la otra persona.
  • Echar un vistazo a la tarjeta antes de guardarla es un detalle de cortesía demostrando interés.
  • Siempre que recibas una tarjeta de presentación se debe corresponder entregando la suya.
  • Es importante llevarlas en todo momento, porque nunca se sabe en qué momento se van a necesitar.