UNA MUJER CON BASES SÓLIDAS

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Ana Verónica Pérez es una figura femenina en un mundo que se había reservado para los hombres, pero en el que las mujeres ya están incursionando: el mundo de la construcción.

Elizabeth Ruiz

Cuando se habla del sector construcción se asocia a una figura masculina debido a que siempre se cree que es un sector reservado para los hombres. Sin embargo, como en muchos espacios de la sociedad, la mujer ha venido ganando presencia en el mismo. Una de estas figuras femeninas es Ana Verónica Pérez, una madre de dos hijos que se desempeña como gerente técnica de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, un cargo importante en esa industria.

Es arquitecta de carrera y su trabajo siempre ha estado ligado al tema de la construcción, donde ya lleva 14 años. Comenta que en los cargos de gerencia en el sector construcción no existía la presencia de mujeres, pero “cuando yo comencé la idea era darle una nueva cara a esos retos”.

El papel de la mujer ha ido cambiando en todo, considera. “Inicialmente las mujeres eran únicamente madres, amas de casa y estábamos relegadas a un segundo plano en el campo laboral, pero con el paso de los años se ha logrado demostrar que las mujeres tienen capacidades. Somos un poco más ordenadas, yo diría que mejores administradoras por la experiencia que se adquiere en el hogar y más disciplinadas, ante todo. El hombre tiende a tener un poco más de distracción y la mujer también es capaz de llegar a diferentes sectores, ya sea por su capacidad de interacción así como por sus capacidades intelectuales”, opina Pérez.

En el caso del área de la construcción, Pérez destaca que cada día resultan más mujeres arquitectas e  ingenieras. Mujeres desarrollando papeles y roles que antes estaban más vinculados al campo de los hombres. “Ya las pueden ver trabajando en plantas de control de plantas de cemento, en fabricación, en procesos de construcción más complejos, en seguimiento de calidad de los materiales. Ha habido mujeres presidiendo cámaras relacionadas al gremio”, ejemplifica.

MÁS MUJERES EN EL SECTOR

Agrega que en la construcción se han creado pequeñas cooperativas, sobre todo en el área del Fondo de Mantenimiento Vial (FOMAV), donde la participación de las mujeres está relacionada al control de la seguridad. En las áreas operativas y administrativas ya las mujeres se están empezando a involucrar.

El nivel de involucramiento de la mujer en la industria de la construcción ha ido avanzando considerablemente, de tal manera que actualmente la vicepresidencia de la Cámara de la Construcción de Nicaragua es una mujer, y si el escenario continúa así no se puede descartar que en el futuro la presidencia la ocupe una mujer. “Yo sí creo que puede haber una presidenta en corto, mediano o largo plazo. Hemos tenido participación de mujeres en el consejo directivo”, dice la arquitecta.

Verónica cuenta que desde pequeña le apasionó todo lo relacionado a la arquitectura pero a lo largo del tiempo incursionó en la supervisión de la construcción, lo que vio como un reto: mezclar la arquitectura y la construcción. “Trabajar en la cámara lo vi como una oportunidad de ampliar mis conocimientos, pero desde un papel más gremial”, expresa.

UN MUNDO DE RETOS

Para Ana Verónica Pérez el principal reto al que se ha enfrentado en estos últimos 14 años es conseguir un lugar en un espacio de hombres. “Demostrar capacidades que uno puede igualar, que nos logren reconocer y que nos den un lugar. En la parte de construcción es difícil porque ver a una mujer en la dirección de un proyecto de construcción es difícil de llevar”, opina.

La seguridad en sí misma es una de las recomendaciones que comparte Pérez para que una mujer sea tomada en cuenta en un mundo de hombres. Seguridad en su experiencia y conocimientos.

La preparación constante es otra clave para el éxito. Ya que estar actualizada le permite estar a la vanguardia de los procesos de cambios.

Para ella combinar las facetas de madre y profesional es un balance difícil. “Soy madre de dos hijos, uno de 15 y otra de seis años que son dos edades difíciles de compaginar. Creo que el balance está en dedicar el tiempo determinado a cada uno de mis roles, como madre y profesional. Además, soy madre soltera, lo que significa que soy la única figura en la casa”, dice Pérez.

Manifiesta que en su hogar con sus hijos trata de ser amiga, madre, compañera y cómplice en algunos casos. Lograr generar la confianza en sus hijos es una de las claves para una buena relación, señala.

“Creo que los retos están, pero lo importantes es saber que uno los puede superar. La confianza y la consideración se ganan”, finaliza.