Apple resiste ante los desafíos globales

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Tras un sólido final de 2021, Apple ha continuado por la senda del éxito durante los tres primeros meses de este año. La empresa más valiosa del mundo ha presentado sus resultados más recientes, correspondientes al segundo trimestre de su año fiscal 2022, que finalizó el pasado 26 de marzo y que comprende los meses de enero, febrero y marzo. Durante este periodo, los ingresos de la compañía de California alcanzaron los cerca de 97.300 millones de dólares, un aumento del 8,6% respecto al mismo periodo de 2021, a pesar de los fuertes vientos en contra en forma de escasez de silicio, COVID-19, interrupciones en la cadena de suministro y problemas de inflación.

Durante su segundo trimestre de 2022, Apple registró un crecimiento porcentual de dos dígitos en tres de sus categorías de productos, siendo Servicios y Mac las que mayor aumento experimentaron de un año a otro (17,3% y 14,6%, respectivamente). La compañía alcanzó un récord histórico de 19.800 millones de dólares en ingresos en la primera categoría mencionada, que fue la segunda mayor contribuyente a las ventas totales. A su vez, el iPhone representó algo más de la mitad de los ingresos de Apple. Así, los ingresos por venta de teléfonos móviles fueron de cerca de 50.600 millones de dólares, un 5,5% más que el mismo trimestre del año previo.

Aunque estos resultados ponen de manifiesto la capacidad de la empresa californiana para capear un temporal que no está siendo fácil en la industria tecnológica, Luca Maestri, director financiero de Apple, advirtió de los desafíos que se avecinan. «Las restricciones de suministro causadas por las interrupciones relacionadas con la COVID y la escasez de silicio en toda la industria están afectando a nuestra capacidad para satisfacer la demanda de nuestros productos por parte de los clientes», dijo Maestri, que añadió que espera que esas restricciones provoquen un impacto de entre 4.000 y 8.000 millones de dólares en los ingresos del trimestre actual. La empresa también prevé que el impacto de la COVID-19 en la demanda de los consumidores en China y la suspensión de las operaciones en Rusia pesen mucho en sus resultados a corto plazo.

 

Fuente STATISTA