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El comercio electrónico crece a pasos agigantados, pero con él también se multiplican los riesgos. Uno de los más preocupantes es el fraude amistoso, una forma de disputa en la que el tarjetahabiente alega no reconocer una transacción que él mismo realizó, ya sea por error o con intención.

Este fenómeno representa un desafío creciente para emprendedores, comercios y plataformas digitales que deben enfrentarse a contracargos injustificados, afectando sus ingresos y operaciones.

¿Qué es el fraude amistoso?

El fraude amistoso ocurre cuando una persona realiza una compra online con su tarjeta de crédito o débito y luego inicia un reclamo para desconocer esa transacción, solicitando un reembolso o contracargo.

Aunque en algunos casos se debe a confusiones legítimas, como no reconocer el nombre del comercio en el estado de cuenta, en otros se trata de una acción deliberada para recuperar el dinero pese a haber recibido el producto o servicio. Este tipo de fraude genera pérdidas significativas para los comerciantes.

Se estima que el costo global de los contracargos a comerciantes alcanzará los 42 mil millones de dólares para el 2028, según el informe “2025 State of Chargebacks Report” de Mastercard. Casi la mitad de estos casos serían reportados como fraudulentos.

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Mastercard responde con tecnología

Frente al aumento de este tipo de fraude, Mastercard ha desarrollado el programa First-Party Trust, una solución basada en el intercambio de datos diseñada para combatir el fraude de primera parte.

El objetivo principal es ayudar a bancos emisores y comercios a validar con mayor precisión las transacciones. Esta iniciativa permite diferenciar entre un fraude de terceros (cuando los datos son robados) y un fraude amistoso.

¿Cómo funciona First-Party Trust de Mastercard?

El sistema recopila información clave sobre cada transacción, incluyendo:

  • Historial de compras del cliente.
  • Datos del dispositivo utilizado.
  • Dirección de entrega.
  • Información de ubicación geográfica.

Estos datos se comparten con los emisores para que puedan verificar con mayor exactitud si un reclamo tiene fundamentos reales o si se trata de un intento de fraude amistoso.

Además, el programa permite a los comercios incluir los datos durante la autorización de la compra o después, durante una disputa. Esta flexibilidad agiliza la resolución de reclamos.

Ventajas de First-Party Trust para el ecosistema financiero

  • Optimiza el análisis de transacciones.
  • Mejora la resolución de disputas entre bancos, comercios y clientes.
  • Protege a los comercios que cumplen con los requisitos de intercambio de datos.
  • Disminuye la cantidad de contracargos erróneos.
  • Reduce el tiempo y costo de las investigaciones.

Mastercard impulsa la prevención del fraude amistoso

La solución ofrece señales optimizadas que entregan mejor información sobre el titular de la tarjeta: ubicación, dispositivo, historial, identidad, entre otros. También se aplican nuevas reglas que ayudan a definir si una compra fue legítima.

A través de este esfuerzo, Mastercard colabora con emisores, comerciantes y expertos del sector, consolidando un marco claro para gestionar disputas complejas.

El programa First-Party Trust ya está activo en Estados Unidos y se expande ahora a América Latina, el Caribe, Canadá y Asia-Pacífico.

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Conclusión

El fraude amistoso es una amenaza silenciosa pero persistente para el comercio digital. Iniciativas como First-Party Trust de Mastercard son clave para mantener la confianza en las transacciones electrónicas.

Adoptar soluciones tecnológicas, reforzar los controles y promover la transparencia en los procesos de pago son pasos indispensables para proteger tanto a los comerciantes como a los consumidores.