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Economía

Inflación se reacelera

Economista Néstor Avendaño analiza el Índice de Precios al Consumidor General
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El más reciente Informe sobre el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) febrero 2023, publicado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), la inflación de febrero, medida por la variación mensual del IPC, fue de 1.08 por ciento (0.91 % en febrero 2022). En tanto, la inflación acumulada fue 1.18 por ciento (1.62 % en febrero 2022), y la inflación interanual se situó en 11.10 por ciento (7.75 % en febrero 2022). Por su parte, la inflación subyacente interanual fue de 9.36 por ciento (6.01 % en febrero 2022).

Según los datos del Inide, en la inflación mensual se observó contribuciones positivas en once de las doce divisiones que conforman la canasta del IPC, destacándose los aumentos de precios en las divisiones de: Educación (4.27 %), con un aporte de 0.246 puntos porcentuales (pp.); Alimentos y bebidas no alcohólicas (0.60 %), con una incidencia de 0.225 pp.; y Bebidas alcohólicas y tabaco (13.94 %), con una contribución de 0.201 pp.; que de forma conjunta contribuyeron con 0.672 pp. a la variación del mes. Lo anterior fue atenuado por las disminuciones de precios registradas en la división de Recreación y cultura (-0.16 %), con una incidencia de -0.006 pp, indica el informe.

Al respecto, el reconocido economista nicaragüense, Néstor Avendaño, indica en su Blog que “a lo largo de diez meses consecutivos, que corresponden al período mayo 2022-febrero 2023, la tasa de inflación interanual de precios al consumidor se ha mantenido con dos dígitos porcentuales.

Agrega que “las dos lecturas inflacionarias anualizadas son reaceleraciones leves en relación con las registradas en enero de este año, pero muy por encima de la tasa anualizada de inflación subyacente ‘natural’ del mercado local, que la ubico en el rango de 4.0%, 4.5%. La inflación es muy alta, al reafirmarse en el rango de 10%, 12% y está demostrando ser más rígida de lo esperado”.

De las 12 divisiones de bienes y servicios del IPC, las que experimentaron mayor aumento interanual de sus precios en febrero 2023 fueron Restaurantes y hoteles (16.64%), Bebidas alcohólicas y tabaco (15.80%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (15.23%) y Transporte (12.12%).

El análisis publicado en el Blog de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) indica que para 2023, el Banco Central de Nicaragua (BCN) apunta a una inflación anual ubicada en el rango de 5%, 6%, y proyecta la tasa de crecimiento económico del país en el rango de 3%, 4%.

“La subida anual de precios al consumidor en el mercado local pronosticada por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) es 5.9%. Cabe señalar que el ‘efecto base’ alto del IPCG de 2022, que reflejó una tasa de inflación anual de 11.6 %, implica que la tasa de inflación interanual comenzará a desacelerar en 2023, pero en febrero persiste y se ha estacionado en un nivel muy cercano a 11%, que fue alcanzado en julio de 2022”, indica.

“COPADES también pronostica que la economía de Nicaragua en 2023 tiende a mostrar un ritmo de crecimiento de 3.1%, aunque desacelerado y por debajo de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Potencial, sin el riesgo del restablecimiento de los elevados precios de los alimentos y de los combustibles en el caso de que se prolongue el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania”, agrega.

En su análisis, el economista manifiesta que “la política monetaria no pudo ‘enfriar’ los precios al consumidor en una economía que se está calentando un poco. A medida que se incrementaba la TRM, las tasas de interés activa de corto plazo y pasiva con plazo de 1 mes del sistema financiero nacional permanecieron estables en sus rangos de volatilidad, no se redujo el crédito al sector privado, los precios al consumidor se aceleraron por la reducción de la oferta mundial de alimentos y combustibles causada por el conflicto geopolítico-militar (sus precios internacionales comenzaron a disminuir a finales de 2022) y el salario nominal promedio mensual del empleo formal ya estaba ‘frío’ porque reflejaba un continuo deterioro de su poder adquisitivo desde junio de 2018. Además, el sector real de la economía nicaragüense no mostraba un exceso de la demanda interna real del sector privado respecto al PIB Real, debido al apropiado control de las autoridades gubernamentales sobre la emisión de dinero y el fortalecimiento de la posición de las reservas internacionales, que ha garantizado la estabilidad del tipo de cambio. Cabe destacar que tanto el crédito del sistema financiero nacional al sector privado como el empleo formal se desplomaron en el país entre 2018 y 2020, impactados por tres crisis no económicas, una nacional de índole política y dos de orden mundial -la pandemia del COVID y el conflicto geopolítico-militar entre Rusia y Ucrania-”.

Fuente: Blog de Néstor Avendaño

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