Carrera de Mecatrónica, una apuesta al desarrollo tecnológico y económico de Nicaragua

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Es una de las llamadas carreras del futuro, sus egresados son profesionales capaces de
diseñar productos y procesos inteligentes, automatizar procesos de producción y
desarrollar robots, entre una enorme gama de habilidades que cumplen con las exigencias
del siglo XXI. Se trata de la Mecatrónica, una carrera en la que se juntan la ingeniería
mecánica, la ingeniería electrónica y la informática.
En Nicaragua se imparte desde el año 2009 en la Universidad Tecnológica La Salle, de León
(ULSA). Y aunque cuando inició era prácticamente desconocida, hoy en día muchos
jóvenes optan por ella.
Es una carrera prometedora y en otros países del mundo y de la región ya está haciendo la
diferencia. Autoridades de ULSA han declarado que las empresas internacionales
radicadas en el país captan rápidamente a los profesionales egresados de esta carrera
porque conocen el perfil de la misma.
Asimismo, autoridades del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) de Costa Rica, han
indicado que este tipo de carreras ha impactado en la economía de ese país porque ha
permitido la instalación de empresas de tecnología, es decir que, contar con capital
humano con competencias técnicas y tecnológicas ayuda a captar inversión extranjera.
Para los especialistas en educación y tecnología, la mecatrónica podría aportar al
desarrollo del país y empezar a cambiar la dinámica de las industrias, ya que la tecnología
impacta positivamente en el desarrollo económico y social de las naciones haciéndolas
más competitivas y productivas.
La carrera de mecatrónica forma jóvenes con una amplia gama de conocimientos para
transformar procesos mecánicos en procesos automatizados, incrementar la
productividad, la eficiencia y la economía, independientemente del sector al que
pertenezca una empresa. Asimismo, los equipos automatizados pueden ser conectados a
la nube, permitiendo que sean controlados o monitoreados remotamente desde cualquier
parte del mundo.
La apuesta es que un capital humano con estas capacidades transforme las industrias de
Nicaragua y a la vez convierta al país en el lugar ideal para la inversión extranjera que
requiere mano de obra altamente calificada en este tipo de tecnologías.